Una noche para olvidar

Una noche para olvidar

La noche de la vergüenza

Una noche que pintaba bonita. Terminábamos directo en Twitch mi hermano Pablo, David y yo. Un día normal. No demasiado acierto...nos ganó Uni con un Brizuela que suele transformarse en una especie de All Star cada vez que nos lo cruzamos. No nos afecto en exceso, el trabajo estaba hecho. Lo gordo venía a las 9. Nosotros nos movemos principalmente por el baloncesto pero seguimos el fútbol y nos ilusiona. La cosa pintaba a noche para el recuerdo y así fue...

Robert estaba en el campo, el feedback no era bueno. El baño futbolístico era importante y sin embargo era lo menos importante. Desde el minuto 1 de visitantes en el Camp Nou. Visto desde la tele había más camisetas blancas que blaugrana, algo que podríamos haber considerado algo anecdótico, pero no, nada más lejos de la realidad. La grada de animación abandonaba el partido a modo de protesta y no era para menos. El aficionado culé paso a ser poco menos que maltratado por una masa (más de 30.000 alemanes) de borrachos, impresentables, faltones y que tenían gana de pelea. En Twitter leía algunas incidencias y corroboraba hablando con amigos que se encontraban en el campo. Ya no se trataba de perder el partido, se trataba de la integridad de la familia culé.

Con actitudes violentas y propias de dos siglos anteriores se apoderaron del estadio. La gente en su mayoría fue saliendo del estadio, algunos valientes aguantaron y dieron por el club más de lo que en esta situación merecía. Prefiero mil 2-8 que lo que sucedió ayer en el Camp Nou, una mancha difícil de borrar de mi cabeza pues lo mínimo que se debe hacer es buscar culpables y tomar medidas para que no vuelva a ocurrir algo ni parecido. 

Hoy por la mañana por denunciarlo diversas cuentas  nos han llamado que si palmeros de tal, que si le teníamos ganas a Laporta. Yo hablo por mí, siempre he simpatizado con Laporta y aunque tiene muchas cosas que no me gustan (no hay que andar buscando lamer el culo todo el día) creo que era el indicado. Culpar a los socios por qué algunos revendieran carnets de la situación ocurrida ayer no es más que mentir. Habría socios que lo hicieron, tomen medidas y castiguen eso como se merece, pero no más de 2000 o 3000, lo de ayer fue algo 10 veces superior a eso. 

Llámenme lo que quieran, díganme que tengo un interés tras esto. Soy culé, hace poco he sido padre y quiero llevar a mis hijos a ver al equipo, que está mierda no vuelva a suceder. El Barça y los culés no lo merecemos.