La asamblea, el gran reto democrtico en el Bara

La asamblea, el gran reto democrático en el Barça

Llevamos varios días, leyendo y escuchando, distintas opiniones en foros y publicaciones, en la que se pone en duda la función de la asamblea de compromisarios, de su poder de decisión y aceptación o denegación de propuestas a cargo de la Junta Directiva.
 
Lo cierto, es que la opción fácil es siempre la de restringir los órganos democráticos del club. Ceder el poder de decisión y gestión a un equipo de gestión y confiar en su capacidad.
 
Es cierto, innegable decir lo contrario, que mantener el camino de democratizar el club es siempre más duro, más arduo, en el que todas las partes tienen que ceder y hacer un esfuerzo en transparencia en la vida diaria de la institución.
 
Pero por otro lado, si ponemos el foco en la gestión delegada, los resultados en muchos casos, ( la mayoría ) dejan mucho que desear, y a los hechos me remito. Durante el último mandato, las decisiones aprobadas o denegadas en la asamblea de socios han tenido poca o ninguna trascendencia en el modelo de gestión del Club. En cambio, si analizamos la gestión “profesional” por el equipo directivo y ejecutivo en sí misma, tanto desde el punto de vista económico como deportivo, coincidiremos que ha sido un auténtico desastre.
 
En resumen, el foco no puede estar en la asamblea, sino en el talento de la parte directiva y ejecutiva, únicas responsables del actual despropósito deportivo y ahogo económico.
 
Entonces, lo que debemos hacer es reforzar la asamblea, como órgano supremo de representación de los legítimos propietarios del Club, sus socias y socios. Ese debe ser, el gran reto.
 
Con medidas que propongan una participación activa y promoviendo la máxima implicación de los miembros de la asamblea por conocer las propuestas y las opciones, posibilidades y consecuencias de las decisiones que se vayan a tomar, por ejemplo con;
 
A) Mayor transparencia para explicar los puntos a presentar, la información completa para la toma de las decisiones y la máxima diligencia para responder a la dudas que puedan plantear miembros designados de la asamblea.
 
B) Formación, organización de webinars, y teniendo muy en cuenta la opinión no vinculante de las distintas comisiones que deben mantener un papel garante e independiente, fomentando de igual manera la máxima interacción con el Club para conocer en profundidad las propuestas a presentar, dando pasos firmes y claros hacía una asamblea democrática, imagen y reflejo del modelo de propiedad único que es la envidia en el mundo del deporte profesional.
 
C) Pro actividad para evitar que la asamblea quede como un mero acto formal para aprobar las propuestas de la Junta Directiva, siendo una sede de debate abierto, profundo y con el conocimiento más que suficiente para aprobar o denegar las propuestas presentadas.
 
D) La democracia es siempre la respuesta, y únicamente será plena si disponemos siempre de toda la información y formación necesarias para la toma de decisiones.
 
E) El concepto de ética financiera debe formar parte de la estructura del Club, en todos los órganos, todas las propuestas y todas la decisiones adoptadas por la dirección y la asamblea.
 
Los órganos de control, son la última y gran garantía de no permitir que ciertos gestores tomen decisiones que puedan afectar a la viabilidad y sostenibilidad del Club.
 
Cuando dudan de la necesidad de adoptar ciertas decisiones en la asamblea, se duda de la capacidad de las socias y socios del club, de su capacidad de análisis, sentido común y amor por el Club. Es poner en duda, el modelo.
 
El gran reto, es el contrario, el de dotar de las máximas herramientas al socio designado en la asamblea para tener toda la información y así poder decidir con total libertad y conocimiento.
 
Fdo. Marc Ciria i Roig